Nota sobre el Permiso Retribuido Recuperable. Normativa: Real Decreto-ley 10/2020, de 29 de marzo

El pasado 29 de marzo fue publicado en el BoletinOficial de Estado el Real Decreto-ley 10/2020, de esa misma fecha, por el cual el poder Ejecutivo incluye modificaciones en el ámbito jurídico-laboral, siendo la más destacada la regulación de un permiso retribuido recuperable para las personas trabajadoras por cuenta ajena que no presten servicios esenciales, con el fin de reducir la movilidad de los ciudadanos y así luchar contra la expansión del COVID-19.

La regulación se estructura en cinco artículos, dos disposiciones transitorias, cinco disposiciones adicionales y una disposición final única, así como un Anexo. Por tanto, se trata de una norma de escasa extensión.

Los cinco artículos regulan los siguientes aspectos:

- Artículo 1: Ámbito subjetivo de aplicación.

- Artículo 2: Permiso retribuido

- Artículo 3: Recuperación de las horas de trabajo no prestadas durante el permiso retribuido.

- Artículo 4: Actividad mínima indispensable.

- Artículo 5: Adaptación de actividades.

Las dos disposiciones transitorias contemplan las “garantías para la reanudación de la actividad empresarial” y la “continuidad de los servicios de transporte”.

Las disposiciones adicionales se refieren a: (1) “empleados públicos” (2) “personal con legislación específica propia” (3) “servicios esenciales en la Administración de Justicia” (4) “continuidad de actividad” y (5) “personal de empresas adjudicatarias de contratos del sector público”.

Por último, el Anexo está compuesto por la relación de aquellas actividades a las que no les será de aplicación el permiso retribuido regulado en la comentada norma.

El objetivo principal de esta nueva figura jurídico-laboral, que el RD-L alumbra, parte de la premisa de que la movilidad laboral actualmente en nuestro país es el motivo de la mayoría de desplazamientos, por ello, y con la medida se pretende reducir éstos.

Las personas a que afecta el Permiso retribuido recuperable, son, según el primer artículo del RD-L, todas las personas trabajadoras por cuenta ajena que presten servicios en empresas o entidades del sector público o privado y cuya actividad no haya sido paralizada como consecuencia de otras normas vigentes.

Por su parte el artículo pone de manifiesto la obligatoriedad dela aplicación del permiso a cuantos trabajadores cumplan los requisitos del artículo anterior y añade que las empresas, por su parte, quedan obligadas a mantener las retribuciones que percibieran los afectados, a las que no afecta el permiso.

La duración del permiso es concreta y determinada:entre el 30 de marzo y el 9 de abril de 2020, ambos inclusive.

Durante dicho periodo, los efectos del permiso serán los siguientes: (1) Las personas trabajadoras quedan exoneradas de prestar sus servicios, si bien continuarán devengando su salario total por jornada laboral. (2) Se mantienen vigentes todas las obligaciones de empresas y personas trabajadoras en cuanto a la liquidación y cotización de cuotas y demás conceptos de recaudación.

Por último, el artículo 3.1 del RD-L establece que la recuperación de las horas de trabajo deberá hacerse efectiva desde el día siguiente a la finalización del estado de alarmahasta el 31 de diciembre de 2020. (Esta disposición impide, pues, que la recuperabilidad se efectúe, por larga que sea el estado de alarma, antes de que el mismo sea levantado).

Desde Abley Abogados, aprovechamos la ocasión para mandarles todo nuestro apoyo y ánimo.