Comentario a la Modificación de la Ley de Sociedades de Capital por la Ley 11/2018 de 28 de diciembre

El 28 de diciembre de 2018 se promulgó la Ley 11/2018 por la que se modificó el Código de Comercio, el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital y la Ley de Auditoría de cuentas. En este breve artículo analizaremos las modificaciones que conlleva la entrada en vigor de la presente Ley 11/2018 en materia de Sociedades de Capital.

La ley 11/2018 modifica la Ley de Sociedades de capital para incluir nuevas obligaciones de información no financiera para grandes empresas, así como una serie de medidas “económicas”, que son las que procedemos a resumir brevemente.

La primera de las modificaciones la encontramos en el artículo 62 de la LSC, sobre la acreditación de la realidad de las aportaciones. Con esta modificación el legislador permite la constitución de una sociedad sin necesidad de acreditar la aportación dineraria con un certificado bancario, de esta manera, el socio fundador no tiene la necesidad de esperar a la operatividad de una cuenta corriente para ello. Debemos recordar que con anterioridad a la entrada en vigor de la comentada Ley 11/2018, existía la posibilidad de constituir sociedades sin acreditar la aportación dineraria bajo el régimen del artículo 4 bis “sociedades en formación sucesiva”.

La segunda modificación que queremos comentar, de entre todas, está relacionada con la anterior por su condición “económica” y es la del artículo 276 sobre el momento y la forma del pago de los dividendos. En el mencionado artículo se incluye un tercer apartado que obliga al pago completo de los dividendos en un plazo máximo de 12 meses desde el acuerdo de la Junta General.

Y, por último, relacionada con la anterior por la condición de socio y el pago de dividendos queremos resaltar la modificación que, entendemos tiene mayor importación en la Ley 11/2018, y es la relacionado con el derecho de separación del socio en caso de falta de distribución de dividendos del artículo 348 bis, con ella el Legislador precisa la regulación del derecho de separación del socio, que se pueden resumir en tres grandes modificaciones:

  1. El artículo 348 bis pasa de ser un artículo de aplicación obligatoria para las sociedades, a un artículo que deja al arbitrio de los socios la aplicación o no del derecho de separación del socio mediante disposición en los Estatutos Sociales.
  2. El reparto mínimo de los beneficios pasa de ser 1/3 de los beneficios propios de la explotación del objeto social, a un 25% de los beneficios durante el ejercicio anterior que sean legalmente distribuibles, siempre que se hayan obtenido beneficios durante los tres ejercicios anteriores.
  3. Por último, se incorpora una lista de supuestos en los que no será de aplicación dicho artículo, junto a las ya recogidas sociedades cotizadas.